Drenaje Linfático Manual (método Vodder)
Para comprender el verdadero beneficio de la técnica del Drenaje Linfático Manual, debemos comprender que más del 60% de nuestro cuerpo es líquido. Solemos tener una idea clara de la naturaleza líquida de nuestro cuerpo pensando en el sistema circulatorio sanguíneo, pero olvidamos o no se nos ha hablado con frecuencia, de la existencia del sistema intersticial, que es el espacio intercelular, un medio acuoso en donde se produce el intercambio entre la sangre (que es un circuito cerrado, solo permeable en los vasos capilares) y las células del cuerpo.
Las células de nuestro cuerpo están rodeadas de líquido intersticial, que es el medio en donde se nutren y en donde desechan los residuos de su actividad. De todo este intercambio, hay un 10% de líquido que no retorna al sistema circulatorio sanguíneo, y pasa a ser evacuado por el sistema linfático. Si hay algún tipo de trastorno en este sistema, aparecerá la hinchazón o el edema.
Está demostrado que el drenaje linfático manual (DLM) ayuda a reducir o eliminar las hinchazones o edemas causados por la mala circulación linfática. Además, es el medio linfático en donde se transporta y moviliza la grasa y en donde tiene lugar gran actividad de nuestro sistema inmunitario.
De las diferentes posibilidades del drenaje, la fundamental y originaria es la técnica establecida por el matrimonio danés Emil y Estrid Vodder, a principios del siglo XX, cuyas principales características son los movimientos monótonos, lentos, armónicos, suaves y rítmicos, de forma que las manos pudieran recoger la precisión necesaria para cada individuo.
El DLM es un excelente método que complementa otras técnicas manuales como el quiromasaje y la reflexología podal, ya que su campo de indicaciones abarca trastornos a los que estas técnicas no llegan.
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